EDUCAR

En nuestras  escuelas e institutos presentes en Europa, África, Asia y América Latina, educamos a los jóvenes junto con toda la comunidad educativa. Abiertas a la realidad e inspiradas en los valores evangélicos, nuestras escuelas son lugares de investigación donde, a través de la enseñanza y la experiencia, queremos preparar personas capaces de pensar, discernir y realizar solidariamente.

Abiertas a la comprensión del pensamiento y de las búsquedas de sentido del hombre de hoy, nos dejamos interpelar por las semillas de verdad presentes en cada hombre, cultura, religión, en un diálogo hecho de palabras y de silencios, de servicio y de presencia.

Promovemos la dignidad de la persona y junto con todos los que trabajan por la justicia y la paz, cuidamos y favorecemos la vida.

Nos dejamos interpelar por mujeres cuya dignidad no es reconocida, por núcleos familiares divididos o debilitados, por niños que atraviesan todo tipo de situación difícil.