ALBI
COMUNIDAD DEPENDIENTE DEL GOBIERNO GENERAL
La comunidad de Albi ha sido siempre la Casa Madre de la Congregación.
La Madre Gérinellegó a Albi con otras dos hermanasen el lejano 1852 por una invitación insistente del alcalde de la ciudad y del arzobispo de Albi; las hermanas vivieron inizialmente en rue du Collège, en una pequeña casa llamada “la marmite” porque, con toda probabilidad, en el pasado había sido la cocina de un antiguo colegio dirigido por los padres jesuitas.
Sin embargo, el edificio (no lejos de la rue du Collège) que todavía alberga a la comunidad se encuentra en el terreno que compró la Madre Gérine en 1854 por su recién fundada Congregación; en aquel momento el complejo incluía una casa, un jardín, un terreno, una fuente y albergaba –antes de 1789– el convento de los Padres Dominicos destruido por la furia de la Revolución Francesa.
Hoy la comunidad continúa, en la medida de lo posible, manteniendo vivo el carisma de Madre Gérine cuidando su cuerpo.
Actualmente la comunidad está formada por diez hermanas; algunas de ellas (las más activas) están incluidas en las dos parroquias de la ciudad y están dedicandose a la catequesis y a la animación de grupos parroquiales que comparten la Palabra de Dios, asi como el la pastoral juvenil; en la medida de lo posible también ayudan en servicios caritativos de la ciudad.
En la casa, las hermanas reciben a quienes deseen compartir la oración comunitaria, participar en la celebración de la Misa diaria o simplemente ser escuchados; también se reciben a grupos de turistas, organizados por la Oficina de Turismo– que llegan a Albi para descubrir los lugares de la espiritualidad dominicana. Es una oportunidad para hablar del carisma dominicano y de la Madre Gérine en particular, de su vida y la de las hermanas que nos precedieron, una vida entregada en nombre del Evangelio.
Las hermanas mayores, con sus oraciones y con el ofrenda diario de la enfermedad, siembran amor y esperanza y acompañan y sostienen la misión de la comunidad.
Muchos gestos de amor, de servicio gratuito y de amistad se realizan en una comunidad que se caracteriza por una buena diversidad cultural, no sólo por sus miembros (hay hermanas no sólo francesas, sino también de otros países), sino también porque es lugar de peregrinaje para quella hermanas que des de diferentes partes de la Congregación tienen la oportunidad de venir a visitar la «Madre» y la «Casa Madre».

